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  • Julio Montero

SALSA CUBANA VS CASINO - Un dilema de términos

Si pudiéramos referir o no al casino como salsa o salsa cubana, ha generado un gran debate en los últimos años. Los defensores del uso exclusivo del término casino, que en realidad es el nombre real del baile en su Cuba natal, argumentan que es incorrecto decir salsa, o incluso salsa cubana, ya que despoja al baile de sus raíces originales, etiquetándolo con un nombre que es una invención comercial. También sostienen que la palabra casino es anterior a la palabra salsa, lo que hace que el uso de esta última sea bastante ilógico. En gran medida, todo esto es cierto, pero me gustaría ofrecer una perspectiva diferente sobre el tema, para que podamos evaluar mejor qué constituye el uso apropiado del término, considerando la complejidad de este tema al cual veo como un dilema de uso lexical.

La salsa cubana es, lingüísticamente hablando, una especie de exónimo: es el término utilizado por un grupo externo de personas para referirse a algo que ya tiene una palabra asignada en su lugar de origen. Por lo general, los exónimos se aplican a lugares geográficos, pueblos y etnias. Por ejemplo, en castellano se dice Alemania, pero los alemanes se refieren a su país como Deutschland; dos palabras completamente diferentes. Así por el estilo, Suiza es Helvetia para ellos, mientras Hungría es Magyarország. Los exónimos pueden ser problemáticos cuando se refieren a pueblos o etnias, especialmente cuando están enraizados en palabras que implican degradación o poseen una connotación peyorativa. Así es como, por ejemplo, la palabra “gitano” en el mundo anglófono está siendo rechazada a favor de “romaní”, para referirse al grupo étnico (sin embargo, parece que el pueblo romaní de España no tiene problemas con referirse a sí mismos como gitanos). Yo equiparo la “salsa cubana” a la definición de exónimo porque encaja perfectamente en el sentido de que, en el fondo, los exónimos son simplemente un intento por parte de grupo extranjero de personas de darle sentido lingüístico a algo que les es ajeno. Sentido que aplican a menudo por asociación. Así vemos como ante el desconocimiento de la existencia del término endémico “casino” al mundo exterior creó la definición “salsa cubana” para definir a este baile, por asociación al baile salsa que ya existía a su alrededor.

Afirmo que mientras este exónimo (salsa cubana) no tenga una connotación peyorativa o destructiva, su uso fuera de Cuba es aceptable, porque bailar salsa cubana no implica cambiar la forma en que se realiza el baile del casino. Por ejemplo, considero que "Casino en Línea" es algo realmente perjudicial para la cultura cubana, ya que implica la destrucción de los rasgos coreográficos del baile a favor de modelos comerciales importados, que ni siquiera coinciden con la belleza del casino y su utilidad social. Debido a que he estudiado idiomas y lingüística con cierto nivel de profundidad, cuando veo a personas pelearse por palabras (las cuales son, por esencia y definición, construcciones ARBITRARIAS de significado) verdaderamente me da un poco de pena ajena. Por supuesto, soy consciente del poder de las palabras, pero también debemos recordar que un universo paralelo sin sentido coexiste con la definición asignada a cada palabra de nuestros diccionarios (en esta línea de pensamiento, los sinónimos son probablemente el ejemplo más evidente de lo absurdo de la rigidez del "significado de las palabras", ya que demuestran que una palabra puede significar varias cosas a la vez).

Aferrarse ciegamente al término “casino” fuera de su Cuba natal también puede resultar contraproducente y limitante en algunos casos. La aplicación forzosa del término casino puede ser controvertida y confusa. En ciertos contextos culturales, usar el término salsa, o preferiblemente salsa cubana, es la forma más razonable de promover el baile. Por ejemplo, un obstáculo incómodo que encuentro al promocionar mi baile cubano en el mundo anglófono (Canadá) es el desafortunado hecho de que "casino" ya es una palabra establecida. Es una palabra que nadie asociaría con un baile. Aquí, casino es una palabra vinculada a un lugar para el juego y el vicio. Mientras que algunas personas tienen una visión positiva de los casinos, otras lo ven como un lugar de degradación moral, ruina y adicción. Un casino es el lugar donde algunas personas desperdician sus recursos financieros, trayendo problemas y miseria para ellos y sus familias. Naturalmente, con el fin de evitar confusiones, elijo el término “salsa cubana” cuando hago ciertas publicidades, especialmente si quiero atraer a principiantes absolutos, y también porque la expresión "Learn casino" probablemente atraería a la multitud equivocada, y " Learn how to dance casino ” incluso podría dar a la idea de que al juego se le quiere hacer sexy. Son cosas que confundirían. Pensé que incluso "Cuban casino" podría ser controvertido, dada la notoriedad en la cultura popular de personajes de la mafia cubana como Scarface. En este lado del mundo, cualquier cosa que promueva un casino cubano es más probable que atraiga la atención del departamento de policía que la de los posibles bailarines. Salsa es el término establecido aquí. Salsa es en lo que todos piensan cuando imaginan a Cuba y sus bailes. La salsa cubana es EL exónimo, y así ha sido desde el boom del baile de la salsa en los años 90.

Realmente no creo que la mayoría de los cubanos que usan el término salsa cubana lo estén haciendo porque pensaron en las limitantes implicaciones de usar "casino" como un término publicitario, y la posible confusión que causaría en relación con un lugar para juegos de azar. Tampoco creo que lo hagan porque quieran “joder” a su cultura, como sugieren otros por ahí. Lo que ocurre es que muchos ven al mundo usando la palabra "salsa" para describir tanto a su baile de casino como a otros similares, y adoptan el término porque están conscientes de que usar "casino" simplemente no tendrá el mismo impacto debido a la existencia de un término ya establecido (Salsa). “Casino” no transmitirá el mismo mensaje en un mundo donde se desconoce que tal cosa pueda ser un baile, y he aquí el factor agravante: los instructores de bailes cubanos de todo el mundo enfrentan el problema esencial contenido en la palabra casino: esta no es una palabra creada para venderse. ¡El baile del casino ni siquiera fue creado para ser vendido! Si se hubiera creado como un producto de baile comercial, se le habría dado un nombre muy diferente; algo que sonara pegajoso y tropical. Pensando en la lógica de la publicidad comercial, todo conspira contra el término casino en su afán de lograr reconocimiento fuera de Cuba como el nombre de un baile cubano. Todo excepto una cosa: cualquier persona en el mundo puede pronunciarlo fácilmente.

¿Qué podemos hacer para crear conciencia sobre el nombre histórico correcto del baile de casino cubano? Sucumbir al poder de la palabra "salsa" se puede contrarrestar fácilmente agregando un componente educativo a nuestro trabajo como instructores. Podemos anunciar nuestras clases como salsa cubana, pero una vez que nuestros estudiantes estén inscritos, podemos (1) informarles que el baile se llama casino. (2) Debemos usar el término regularmente en clase y entre las personas que practican este baile. (3) Siempre que sea posible, debemos incluir el término casino en el contenido de nuestros sitios web, descripción de cursos, etc. Por ejemplo, en la descripción de nuestros cursos podemos adicionar una línea que explique que el baile en realidad se llama casino en su Cuba natal, o insertarlo como término aclaratorio: Salsa Cubana (Casino). (4) A los festivales y eventos de corte netamente cubano (especialmente donde estas comunidades de bailadores son grandes) no es necesario que se les llame festivales de "Salsa cubana". Estos eventos deben referirse a las danzas por sus nombres reales, ya que se supone que sean un oasis de manifestaciones culturales cubanas genuinas. Yo no entiendo por qué en Cuba se hacen festivales de “salsa”, por ejemplo. Todo el que vaya hasta Cuba en un avión a bailar, sabe que lo que tenemos allá es Casino, Timba, Son y demás, pero eso será tema de otro blog.

A manera general, propongo aplicar el sentido común. Está bien que uses fuera de Cuba el término comercial salsa cubana para ciertos contextos, en lugar de aferrarte a una palabra que podría paradójicamente socavar tus objetivos. En la medida que crezca la comunidad que deseas crear, siempre y cuando pongas de tu parte educando a tus estudiantes en la terminología correcta, verás cómo el término casino podrá crearse un espacio para sí mismo y será reconocido en relación con el baile… pero se requiere ese trabajo gradual. En conclusión, la salsa cubana es un término aceptable, pero recuerda encontrar un equilibrio. La negación y la omisión deliberada de la palabra casino cuando enseñamos es un acto mediante el cual negamos nuestra cultura. Derrota todo el propósito de popularizar nuestro legado cubano, ya que privamos a las personas de conocer sus elementos originales. Evalúa tu contexto cultural para determinar cuáles son las implicaciones de usar la palabra casino cuando anuncies tus cursos y promuevas tu trabajo. Hagas lo que hagas, ten en cuenta que una vez que llegues al estudio de baile estarás prestando un gran servicio a tu isla, tus alumnos y a ti mismo/a reconociendo la palabra que siempre usaste en Cuba cuando invitabas a alguien a bailar. Recuerda que nunca los invitaste a bailar salsa. Siempre dijiste: "¿Quieres bailar casino?"

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